El 24 de Octubre de 1946 se trata por primera vez en un pleno municipal el plano de urbanización de la finca de Sant Miquel de Segur de Calafell. Sus propietarias, Carmen i María Desvalls, y sus maridos, presentan una instancia en el ayuntamiento solicitando la autorización de la urbanización de la finca con la intención de crear una ciudad jardín para veraneo y fin de semana. En el mismo documento se comunicaba la intención de solicitar un apeadero para la estación de RENFE. En el pleno del 21 de diciembre del mismo año se aprobó definitivamente el plano urbanístico de más envergadura del municipio y de la provincia de Tarragona hasta ese momento. La urbanización de Segur de Calafell fue concebida por el arquitecto Manuel Baldrich Tibau.
La entidad promotora de la obra se llamaba Construcciones y Urbanizaciones Segur S.A y, entre otros, formaban parte del consejo de administración, José de Orbaneja, marido y cuñado de Carme María Desvalls, hijas de Luis Deslavas, Marqués de Alfarrás, de quien habían recibido en herencia la finca a partes iguales. El 1 de noviembre de 1947, el obispo de Barcelona, Gregorio Modrego bendijo los terrenos, las obras y el apeadero acabado. En este momento sólo dos calles tenían nombre: el paseo marítimo y la que se dedicó a Eduardo Alfonso, presidente de la RENFE en ese momento. El resto de las calles no se construyeron hasta 1960. En esta fecha comenzó una nueva etapa: se abrieron las calles del plano al lado de la vía. |